Header masticar

10 motivos para que se mastique bien la comida

La masticación lenta y pausada es un hábito que deberíamos recuperar. Los expertos recomiendan masticar 20 veces un alimento.Cuando pensamos en el proceso de comer, nos imaginamos el trabajo que hace nuestro estómago para digerir la comida. Pero la verdadera digestión empieza en la boca, con el proceso de masticación, que además de romper físicamente la fibra de los alimentos, también favorece la mezcla con la saliva.Los expertos en nutrición describen la digestión como el proceso que se inicia con la masticación.

¿Qué es la masticación?

La masticación es posible gracias a los músculos masticatorios que tenemos en la mandíbula y la cara. Al masticar, rompemos el alimento en pequeñas partes para facilitar la digestión. Cuando mordemos un alimento nuestro cuerpo libera unas sustancias con la saliva, llamadas amilasas salivales. Estas sustancias son enzimas, que cuando entran en contacto con los alimentos triturados por la masticación, empiezan a desmenuzar o romper químicamente los nutrientes el alimento para que podamos digerirlo mejor. A medida que los músculos de la masticación van masticando el alimento, éste se mezcla con la saliva y la amilasa. Esto permite al cuerpo extraer mayor parte de los nutrientes de la comida.

Está demostrado que tomarse su tiempo para masticar cada bocado puede ser muy beneficioso para nuestra salud. A continuación, descubriremos 10 beneficios de masticar bien los alimentos.

10 razones para masticar los alimentos

Aunque parezca mentira, muchas veces nos olvidamos de masticar correctamente. Ya sea porque estamos hablando o distraídos, o porque tenemos prisa, tragamos el bocado sin haberlo triturado y ensalivado correctamente. Si es tu caso, te explicamos los beneficios de masticar, y la importancia que tiene la masticación de los alimentos.
 

La masticación ayuda a la digestión

Nuestra digestión se produce en fases diferentes y, para conservar una buena salud, todas ellas deben hacerse bien. Cuando empezamos a masticar, rompemos las membranas de los alimentos con los dientes. Bajo este desgarro y molienda, se liberan las enzimas y se rompe la estructura del alimento, lo que permite que se liberen los ­nutrientes. Una vez que esto sucede, la comida empieza a digerirse. Al estar muy masticado el alimento, nuestro estómago tiene mejores digestiones.

Masticar 2

Masticar semillas y pipas, imprescindible

Algunos alimentos son tan pequeños que, si no los masticamos, no podemos absorber sus nutrientes. Nos referimos, por ejemplo, a las semillas y pipas. Su riqueza nutricional las hace muy apreciadas, pero si no las trituramos con la masticación, la fibra externa no se romperá y no podremos acceder a los nutrientes de su interior como, por ejemplo, las grasas saludables que contienen.

 

Disminuye la sensación de hambre y genera saciedad

Comer sin masticar o masticando poco es sinónimo de comer rápido. De esta manera, no dejamos tiempo a que nuestro cuerpo envíe señales al cerebro de que ya estamos saciados. Existe una hormona en nuestro cuerpo justamente encargada de esto: la ghrelina. Los niveles de esta hormona disminuyen después de haber comido y aumentan en periodos de ayuno: está implicada en la sensación de apetito y saciedad. Al masticar y ensalivar, esta hormona percibe de que estamos comiendo, y el hambre disminuye. Por eso, masticar más veces se relaciona con una mayor sensación de saciedad, algo muy útil si habitualmente tenemos hambre o estamos haciendo un plan dietético para controlar el peso.

 

Promueve la alimentación consciente

Es importante poner el foco en todo lo que hacemos, pero todavía más en lo que comemos. Muchas veces, al acabar una comida, no hemos sido conscientes de lo que acabamos de comer, ni de la cantidad que acabamos de ingerir. Lógicamente, esta falta de atención en los alimentos tampoco nos permite descubrir y apreciar los alimentos. El proceso de masticación nos ayudará a tomar consciencia de la textura de la comida y del sabor del alimento que estamos comiendo, siendo más conscientes de nuestra alimentación.

 

Mejora el sistema inmune de las encías

La masticación estimula la producción de células inmunes especializadas en combatir las bacterias y hongos que invaden la boca y encías. Cuando se mastica, se estimula un tipo específico de célula inmunitaria, la Th17. En consecuencia, la masticación puede inducir una respuesta inmune protectora en nuestras encías.

 

Fortalece los dientes

Al masticar, salivamos más. Esta mayor cantidad de saliva disminuye la acumulación de bacterias en los dientes. Esta acumulación puede desembocar en una excesiva placa bacteriana. Una masticación correcta que promueva la producción de saliva puede ayudar a reducir el riesgo de caries (seguido de una buena higiene dental, claro está). Además, estudios en este campo constatan que la masticación va bien para fortalecer el arraigo de los dientes.

Masticar 3

Evita el hipo y minimiza los gases

El hecho de no masticar produce que traguemos mucho más aire y comamos más rápido. Una de las causas del hipo y de los gases es tragar aire junto con las comidas. Masticar los alimentos tranquila y conscientemente evitará esta entrada de aire excesiva que acaba desencadenando en el molesto hipo o los gases.

 

Evita molestias intestinales

Al no masticar bien los alimentos, al organismo le cuesta más digerirlos. Si tus digestiones son un tanto lentas, es todavía más importante poner en funcionamiento tus músculos masticatorios. Todo el trabajo que no hagas al masticar sumará tiempo extra con la comida en el estómago. Esto puede verse reflejado en molestias digestivas, digestiones pesadas, o hinchazón.

 

Produce bienestar

Cuando masticamos oxigenamos el organismo produciendo una placentera sensación de bienestar y reduciendo los niveles de estrés. La propia acción de masticar, en especial alimentos crujientes, hace que nos libremos del estrés. Unos copos de cereales para desayunar, una manzana o unos frutos secos son alimentos crujientes que nos invitan a masticar.

 

Disfrutamos más de la comida

Al masticar el alimento pasa mucho más tiempo en la boca y las papilas gustativas se activan. Esto permite saborear y disfrutar mucho más la comida. Captamos no solo el sabor, sino también la textura, los jugos, y el aroma.

 

Evita atragantamientos

Masticar no solo nos ayuda a disfrutar, o a digerir correctamente. La correcta masticación de los alimentos es clave para evitar atragantamientos, tanto en niños, como en adultos o adultos mayores. Además, la saliva hidrata y envuelve el alimento triturado por el proceso de masticación, ayudando a que se trague de forma fácil.

 

La masticación de los alimentos es más importante de lo que pensamos para digerir y degustar cada bocado. Por tanto, hagamos en nuestra vida espacio y tiempo para comer. Disfrutemos de los alimentos, de lo que entra en nues­tro cuerpo para nutrirnos y vitalizarnos. Después de conocer más sobre la importancia de masticar, bien seguro que adquiriremos mucha más consciencia y poco a poco iremos aumentando el número de masticaciones.