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Bebidas saludables para hidratarse y cuidarse

A menudo nos olvidamos de las bebidas. Nos preocupamos de calorías, nutrientes, de llevar una alimentación equilibrada y saludable, y en cambio, no tenemos en cuenta como acompañar esta alimentación con bebidas saludables. Mantener una hidratación correcta es básico para mantener un buen estado físico. En este sentido, las bebidas juegan un papel fundamental.

Somos agua, de hecho, representa entre el 50 y el 75% de nuestro peso corporal, un porcentaje que depende de la edad, el sexo, la masa muscular, el tejido adiposo y el estado de hidratación. Un buen equilibrio hídrico es el que mantiene la cantidad de agua en el organismo para mantener las capacidades física y cognitivas normales, regular la temperatura del cuerpo, eliminar productos de desecho y transportar nutrientes a las células.

 

Cómo mantenerse hidratado

Por norma general, una persona adulta en condiciones normales necesita un consumo diario de unos 2 - 2,5 litros de líquido que puede obtener de agua, otros tipos de bebidas y alimentos como frutas y verduras.  El 70-80% de las necesidades hídricas deben cubrirse con agua. Una forma fácil de recordar lo que tenemos que beber es tener en cuenta que equivale a unos 8 vasos de agua al día, aproximadamente. Esta cantidad puede variar según la época del año, la humedad, la actividad física, el tipo de alimentación, la edad o el estado de salud, entre otros factores.

El cuerpo generalmente avisa de la falta de agua, es el mecanismo de la sed. En la mayoría de casos, si bebemos cuando empezamos a tener sed, estaremos bien hidratados. Pero este mecanismo es menos sensible en niños pequeños y personas mayores. Por eso, a pesar que estas personas no lo demanden, debemos ofrecerles agua con regularidad, especialmente en días calurosos y húmedos.

 

Qué es una bebida saludable

Hay varios tipos de bebidas saludables. El agua mineral natural debería ser la bebida de elección para hidratarnos a lo largo del día y para acompañar las comidas. No aporta calorías y, en cambio, aporta más hidratación que ninguna otra. Pero también tenemos otras opciones saludables para incorporar a nuestras rutinas y que pueden ser útiles para estimular el consumo de líquidos cuando no hay mucha apetencia.

Beber agua es la mejor manera de mantenernos hidratados.
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Agua con gas

El agua con gas tiene un efecto saciante y ayuda en las digestiones difíciles. Es una bebida amada por muchos y odiada por otros, pero que entra sin duda en la categoría de bebida saludable siempre que no haya un problema de salud que lo desaconseje. En todo caso, no debe ser un sustituto del agua natural sino un complemento en la hidratación.

 

Infusiones

Además de las popularmente conocidas té, poleo menta y la manzanilla, hay un montón de infusiones que podemos preparar con frutas, hierbas y especias. Las infusiones sin azúcar son una buena manera de hidratarnos y reconfortarnos. Además, les podemos dar nuestro toque personal con especias y pieles de cítricos, por ejemplo.

En invierno las infusiones calientes nos reconfortan y son ideales para ingerir líquidos cuando el agua no apetece demasiado. En verano, para refrescarnos, podemos preparar infusiones frías. Por ejemplo, un té verde aromatizado con piel de limón servido en un vaso con hielo. 

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Después de practicar deporte intenso, puede ser necesaria una bebida con sodio y potasio para recuperar sus niveles en el organismo.

Leche y bebidas vegetales

Tanto la leche como las bebidas vegetales, además de agua, aportan nutrientes como proteínas, grasas e hidratos de carbono. Siempre que optemos por bebidas vegetales, es mejor elegir aquellas que no contienen azúcares añadidos, solo los naturalmente presentes. En el caso de la leche, si el objetivo es hidratarnos, es mejor optar por leche baja en grasa.

En el mercado podemos encontrar una gran variedad de bebidas vegetales: soja, avena, arroz, almendras, coco… cada una de ellas con características nutricionales distintas, pero con un gran aporte de agua. La leche, pero también las bebidas vegetales enriquecidas, son bebidas con calcio, un mineral necesario en todas las edades, pero especialmente en niños y mujeres embarazadas o en la menopausia.

 

Granizados

Ideales para el verano, los granizados sin azúcar son una buena opción para refrescarnos e hidratarnos.

También es una de estas clases de bebidas que podemos preparar en casa con zumos de frutas o infusiones, agua y hielo picado. Los sabores, tantos como abarque tu imaginación: limón, naranja, sandía, café, etc.

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Otras opciones: zumos de fruta natural

Los zumos de fruta son una opción para completar los líquidos que bebemos durante el día. Lo cierto es que es recomendable consumir la fruta natural, fresca y entera, con toda su fibra. Pero un pequeño zumo de fruta natural de vez en cuando puede ser una buena forma de aportar variedad en las bebidas.

Un zumo de fruta natural, por ejemplo, puede ser adecuado para deportistas, ya que con el esfuerzo físico se pierde mucho líquido y minerales a través del sudor. Un zumo de frutas natural es una bebida con potasio y sodio adecuada para este momento, siempre que no sustituya el agua mineral.

 

Mantenerse hidratado forma parte también de un estilo de vida saludable. El agua nos aporta la mejor hidratación, por eso debe ser la opción mayoritaria durante el día. Las infusiones, leches y alternativas vegetales, entre otras bebidas saludables, complementan nuestro aporte de agua diario para completar una alimentación equilibrada y unos buenos hábitos de vida.