Detox1

Dietas desintoxicantes y depurativas: todo lo que necesitas saber

Como sabemos, la alimentación puede ayudarnos a conservar y mejorar nuestro estado de salud. Ya en el año 1948, la Organización Mundial de la Salud (OMS) definió que “la salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”. La definición no ha sido modificada desde entonces. En este sentido, sabemos que tan importante es una alimentación saludable, como otros factores: una vida activa, evitar el sedentarismo, evitar el estrés y un buen descanso. A veces sentimos que no estamos al 100% y que necesitamos hacer un parón, un cambio, un “reinicio” que nos lleve a sentirnos mejor y con más salud, y surge la duda de si una dieta “detox” puede ser la solución.

En este artículo vamos a hablar de salud y, en concreto, de las dietas “detox”, desintoxicantes o depurativas. Intentaremos aclarar qué son, sus supuestos beneficios y dar algunas recomendaciones.

¿Qué son las dietas desintoxicantes y depurativas?

Lo cierto es que no existe una definición clara y única de dieta “detox”. Se trata de una palabra de fuerte atractivo comercial, pero con poca base científica.

Pero, en términos generales, las dietas detox, desintoxicantes o depurativas hacen referencia a pautas alimentarias que tienen el “objetivo de depurar el cuerpo”. Son dietas que han cobrado protagonismo y fuerza en los últimos años y que, habitualmente, prometen depurar las toxinas del cuerpo a base de zumos, licuados vegetales y/o batidos. A veces, el objetivo es no solo depurar el cuerpo, sino también perder peso, y van acompañadas de pautas restrictivas que eliminan grupos completos de alimentos. Se suelen incorporar alimentos que nos aportan vitaminas, minerales y antioxidantes, que ayudan a excretar estas toxinas por su capacidad de hacernos orinar más o porque nos ayudan a ir al baño.

Realmente, una dieta “detox” debería ser aquella que nos ayudara a “depurar”, pero hay que tener claro que no se trata de una dieta para adelgazar. Al hacer una dieta depurativa también se suele experimentar una pérdida de volumen, pero se debe a la eliminación de líquidos y la mejoría del tránsito intestinal, y no a la pérdida de grasa. Así pues, si las entendemos como deberíamos, pueden funcionar, por lo tanto, para personas con hinchazón, molestias digestivas o retención de líquidos, ya que pueden aliviar estos problemas. A partir de aquí, debemos preguntarnos si son más o menos aconsejables, o si sus posibles efectos pueden lograrse siguiendo una alimentación saludable.

Uno de los mayores inconvenientes al que nos enfrentamos al analizar estas dietas es que no hay un único método establecido, ni van a aportar más beneficios que una alimentación saludable que siga el patrón de la Dieta Mediterránea. Como decíamos al principio, no existe una definición única y todos aquellos que las recomiendan tienen su propia fórmula.

No son pocas las veces en las que “la dieta detox de moda” consiste en alimentarse durante unos días solamente con zumos naturales de verduras y frutas. En realidad, estas dietas son casi “ayunos” que no aportan la energía y los nutrientes suficientes para el día a día, por lo que no son aconsejables. Tampoco lo son las “monodietas”, en las que solo puede comerse un único alimento concreto durante varios días: alcachofa, piña, fresas… Estas dietas resultan repetitivas y desequilibradas, no aportan beneficios a largo plazo, y nunca deberían realizarse sin la supervisión de un profesional.

detox2
Depuración del organismo: ¿cómo funciona?

En no pocas ocasiones, las dietas desintoxicantes y depurativas o los batidos detox nos hablan de “depurar el cuerpo”. Desde el punto de vista fisiológico, nos dicen que nuestro cuerpo va acumulando toxinas y llega un punto en que necesita una “ayudita” para recuperar su equilibrio y bienestar. Pero esta afirmación no es del todo cierta, y no debe tomarse al pie de la letra. Efectivamente, a nuestro organismo pueden acceder productos indeseables, o bien, formarse compuestos necesarios de eliminar, pero ya tenemos órganos que se encargan de metabolizarlos (procesarlos y eliminarlos), siempre que hablemos de personas sanas: intestino, piel, pulmones, riñón y, fundamentalmente, hígado. Es decir, nuestro cuerpo está preparado para eliminar sustancias de deshecho tales como residuos del metabolismo, por diferentes mecanismos; por lo que, a priori, no sería necesario realizar dietas detox de estas características para este fin.

Aun así, es cierto que se puede ayudar al cuerpo a realizar esta actividad. Por ejemplo, a eliminar líquidos y mejorar el tránsito intestinal, pero lo ideal sería consumirlos combinándolos con otros alimentos sólidos y ricos en otros nutrientes, que nos permitan aportar todos los nutrientes necesarios para el correcto funcionamiento del cuerpo. Lo que sí debemos garantizar es una ingesta suficiente de agua, de este modo ayudaremos a los órganos a que funcionen adecuadamente y depuren el organismo.

Beneficios e inconvenientes de las dietas detox

Los vegetales (ingredientes principales de los zumos y licuados de este tipo de dietas) son alimentos saludables que deben formar parte de nuestro día a día. Pero el consumo de frutas y verduras no debería restringirse a sus formas líquidas, ya que interfiere en el aporte de nutrientes y en la sensación de saciedad. Por ejemplo, en el caso de la fruta, el aporte diario de fibra se ve disminuido si se opta por un zumo, comparado a si se toma la pieza entera.

Después de una dieta detox de estas características se suele recuperar rápidamente el peso que se tenía antes de empezar, así que las dietas “detox” no son un método saludable para perder peso y además, son innecesarias para depurar el cuerpo.

Otros efectos adversos con este tipo de dietas es la pérdida de masa muscular, por el bajo aporte proteico, y también el aumento del riesgo de sufrir cálculos renales.

Recuerda que la mejor manera de mantener un peso saludable es adoptando unos hábitos saludables para toda la vida. Así que seguir una alimentación equilibrada y saludable debería de ser la base de cualquier tratamiento “detox”.

Detox3
¿Qué hacer si queremos cuidarnos más?

En este contexto, si tu objetivo es cuidarte, más que “buscar una dieta con nombre concreto”, come sano, practica ejercicio físico a diario y no olvides hidratarte.

De hecho, además de los alimentos, la hidratación también juega un papel clave, como vehículo en el que las toxinas van a ser eliminadas (orina). El agua debería ser siempre la opción mayoritaria para hidratarnos, pero, además de agua, podemos beber infusiones, licuados, caldos bajos en grasa, leche o bebidas vegetales sin azúcar añadido. Los licuados de frutas y verduras, además de hidratarte, aportan vitaminas y minerales. Por lo tanto, ¿pueden ser una opción?

Lo más importante es que esto no desbanque al consumo e incorporación de frutas y verduras en la dieta, que no nos alejen de una dieta saludable. Además, cuando las consumimos en formato líquido, no hay efecto saciante porque no hay masticación y se elimina gran parte de su fibra. También hay que tener en cuenta que el consumo elevado de zumos, aun siendo naturales, conlleva ingerir una considerable cantidad de azúcares libres. Los azúcares presentes de manera natural en la fruta fresca entera son saludables, pero si esa fruta la transformamos en zumo, este aspecto cambia. El cuerpo absorberá mucho más rápidamente estos azúcares, y además, probablemente le estaremos aportando una mayor cantidad que cuando comemos la fruta entera.

Por todo ello, lo mejor es consumirlas en el día a día enteras y con todas sus propiedades. Por suerte, la naturaleza nos brinda, en todas las estaciones del año, vegetales, frutas y verduras, muy sabrosas, coloridas y saludables, que deberíamos de incorporar a diario.  

Una alimentación saludable debe de incorporar al menos 5 raciones al día entre frutas, verduras y hortalizas en general, además de legumbres, cereales integrales, frutos secos como las nueces, etc. Del mismo modo, es igual de importante reducir el contenido de sal, azúcares y grasas para facilitar la digestión y la eliminación de líquidos, y utilizar cocciones suaves como vapor, hervido, papillote u horno. Todo ello, además de una mayor vida activa y social, son los pequeños cambios que realmente deberíamos hacer para comer mejor y gozar de un buen estado de salud para toda la vida.